El cuerpo humano es muy complejo. Se ha llegado a la conclusión de que para gozar de buena salud y bajar de peso o mentenerse, hay que prestar mucha atención a varios factores.
El sabor, aroma y color de cada alimento vienen de los componentes y su estructura, que además, son los que los diferencian entre grupos.
Hoy en dÃa se sabe que los alimentos pueden curar, mantener la salud y hasta hacernos caer enfermos. La clave sigue estando en elegir la dieta adecuada para cada uno.
Antes las dietas venÃan definidas únicamente por su contenido calórico, de hidratos, de proteÃnas y grasas. Ahora se hacen estudios nutricionales que nos permiten quitar esos kilitos y además mejorar nuestro estado fÃsico a la vez que cuidamos la salud. Las grasas, pueden ser beneficiosas o perjudiciales dependiedo de su orÃgen, cosa que también le pasa a los hidratos de carbono.
Esto hace que tengamos que tomar en cuenta varios puntos al elegir los alimentos que irán en nuestra dieta:
- Si tienen fibra
- Tipo de hidratos de carbono (complejo o simple)
- Cantidad de grasa y su tipo
- CalorÃas generadas
- Cantidad de proteÃnas
- Vitaminas
- Minerales
- Aporte fitoquÃmico
La cantidad de cada uno de estos componentes definirán
- Cómo se asimilarán las grasas consumidas. Las grasas animales son más propensas a quedarse en el abdomen y arterias que las vegetales y del pescado como pueden ser aceite de oliva.
- Cantidad de insulina liberada por el cuerpo al consumir determinados alimentos. Se encarga de regular el azúcar en sangre y algunos alimentos hacen que se libere mayor cantidad que con otros haciendo que se acumule más materia grasa en el cuerpo y dando la sensación de hambre.
- La energÃa necesitada por el cuerpo para su procesamiento, que además provoca un gasto de calorÃas beneficioso. Cuanto mayor grasa tiene un alimento, menor es la cantidad de calorÃas necesarias para procesarlo, cosa que no ocurre por ejemplo con verduras ya que tienen alto contenido en fibra y el porcentaje de calorÃas asimilado es menor.
- Lo “llenos” que nos dejan al ingerirlos. Los hidratos refinados o simples dan una sensación de saciedad, pero como punto en contra, al poco de haber ingerido estos alimentos sentiremos la necesidad de volver a comer. Todo lo contrario ocurre con los hidratos complejos, o lo que es lo mismo, los hidratos que nos procuran los alimentos integrales ya que su contenido en fibra es mucho mayor.


septiembre 20th, 2009 at 3:57 PM
¡Muy buen artÃculo!
septiembre 20th, 2009 at 5:18 PM
Enhorabuena por ese artÃculo que tanto puede ayudarnos a aprender comer de manera correcta.