Cuando aparecen los primeros sÃntomas de un catarro, muchos de nosotros corremos a la farmacia a buscar un medicamento. Pero sin darnos cuenta, tenemos el mejor medicamento en casa.
Nuestros antepasados no tenÃan farmacias, tenÃan que apañarselas con lo que les proporcionaba la naturaleza. Usaban todo tipo de hierbas, entre ellas el valioso ajo por sus positivos efectos sobre el organismo. Ayudaba a curar enfermedades ya en la época de la antigua Roma, Grecia y China. Por las sustancias que contiene lo usaban los médicos como desinfección.
Ya habÃamos hablado anteriormente del ajo en nuestra dieta, pero ahora a profundizar un poco más.
El origen del ajo es Asia. Contiene muchas sustancias beneficiosas para el cuerpo, por ejemplo vitamina A (en las hojas), vitaminas B1, B2 y C, péptidos, flavonoides y muchos minerales, dónde predominan el yodo y el selenio.
Los beneficios del ajo
El ajo tiene efectos desinfectantes, antiinflamatorios, antimicóticos, antiparasitarios y antioxidantes. Sube las defensas del organismo, combate los virus y bacterias. Fortalece el sistema inmunológico. Lucha contra el constipado, enfermedades respiratorias y asma, facilita la expulsión de mucosa. Elimina del cuerpo a los parasitos y normaliza la tensión arterial. Reduce el nivel del colesterol en sangre y por tanto el riesgo de arteriosclerosis (los cientÃficos han averiguado que el ajo contiene sustancias, las cuales son cambiadas por los glóbulos rojos en sulfuro de hidrógeno y éste libera las arterias y asà mejora la circulación de la sangre). El ajo también reduce el nivel del azúcar en la sangre y desinfecta el sistema digestivo, ya que mantiene en equilibrio las bacterias del tracto digestivo. Es un antibiótico natural y previene cáncer del sistema digestivo. El ajo machacado ayuda a combatir verrugas y picaduras de insectos.
Las únicas desventajas son el olor caracterÃstico que deja en la boca o en las manos, peor digestibilidad en estado crudo y también puede provocar acidez o malestar estomacal. Si tomamos demasiado ajo, podemos sufrir diarrea, flatulencia y complicaciones digestivas.
La mejor forma de consumir ajo es en estado crudo, ya que asà se mantienen todas las sustancias beneficiosas. Éstas se destruyen con el calor. Para las personas que tienen problemas al consumir el ajo existe una alternativa – tomar comprimidos de ajo que están a su disposición en las farmacias.
