Los algas son ricos en vitaminas y minerales y proporcionan una alternativa natural para los que no quieren tomar comprimidos de éstos. La cantidad y el contenido de minerales depende del tipo de alga. La mayorÃa tiene orÃgen en Japón, donde se consume a diario. En Japón hay perfectas condiciones para el crecimiento de los algas. Uno de los algas más favoritos y frecuentes es el nori.
Su preparación es fácil y rápida. Por su sabor espectacular enriquece cualquier comida. La cultivación del nori es un proceso complejo que requiere una habilidad apropiada, experiencia,  plantación de calidad, temperatura correcta, medio ambiente limpio, momento adecuado de la plantación y de la cosecha. El nori se recoge a mano y se seca al sol encima de hojas de papel fino.
Este alga es una fuente magnÃfica de proteÃnas. Puede reducir el nivel de colesterol en sangre, ya que ayuda a disolver los sedimentos de grasa. Previene arteriosclerosis, ayuda a reducir la tensión arterial y se recomienda durante el tratamiento de la anemia. Contiene un montón de vitaminas, minerales (altos niveles de yodo, imprescindible para el cuerpo), proteÃnas, clorofila y como todos los algas ácido algÃnico, el cual ayuda a expulsar las toxinas del organismo. El nori fortalece la memoria, corazón e intestinos. Mejora la digestión y por eso es apropiado consumirlo con comidas asadas o fritas.
Crece en redes en las aguas costeras, donde se recoge cuando baja la marea. Necesita aguas de calidad, crece sólo en aguas limpias y asà no absorbe toxinas existentes en el mar. Los algas deberÃan ser consumidos regularmente en pequeñas cantidades. Se venden en láminas finas y son perfectos para la preparación de la comida tÃpica japonesa – sushi. También se usa como especias para darles sabor a las sopas o comidas de legumbres y verduras.
Su valor nutricional es muy bueno, en 100 g de este alga hay 35 g de proteÃnas, que es más o menos dos veces más que en la carne. Dos láminas del nori proporcionan tanta vitamina A como 45 g de espinacas, tanta vitamina B2 como 50 g de carne de cerdo, de calcio como un huevo o 200 ml de leche y de hierro como un huevo o 600 ml de leche.
