¡Cuántos años! Pues tantos como más de dos son los que han pasado desde que escribà mi último artÃculo. Y ya que volvemos a escribir, ¿por qué no volvemos a entrenar? Eso es, de eso tratará nuestro próximo artÃculo: de volver al entrenamiento. De cruzar de nuevo la sala de gimnasio, de recordar aquellas poleas, máquinas, espalderas y monitores que hace tanto que no vemos. Ya sea una semana, un mes, un año o un lustro (esperemos que más no) el volver a intentarlo merece un entrenamiento muy especÃfico. ¿En qué consiste? Vamos a intentar explicártelo.
Entrenar para entrenar
¡Qué palabra tan rara! Pensarás. Y lo es, afirmación cuanto menos curiosa. Pero no te extrañes, no es una frase para entrar en meditación, es totalmente verdadera. Necesitamos realizar un entrenamiento especÃfico para volver a entrenar. ¿En qué consiste este entrenamiento? Bien, si tienes la suerte de contar con un monitor de sala probablemente este te pondrá una tabla. Sin embargo, si deseas otro entreno diferente (aunque probablemente muy parecido) continúa leyendo.

Necesitamos volver a encontrarnos con los pesos, recuperar esa memoria muscular de los músculos. Que se vuelvan a acostumbrar. Pero también necesitamos que los músculos progresen. ¿Cómo hacerlo? Una tabla de aproximadamente 3-4 semanas serÃa lo ideal en este tipo de entrenamiento. En esta tabla no buscamos matarnos, ni mucho menos, tampoco adelgazar -si es el motivo por el cual has vuelto al gimnasio-. Trabajaremos principalmente músculos grandes dos dÃas por semana. De tal modo que podremos llegar a un entreno en este sistema:
- Lunes: AB
- Martes: CD
- Miércoles: Cardio y abdominales
- Jueves: AB
- Viernes: CD
Como habrás podido observar es un entrenamiento realmente simple, donde:
- A= Pecho, biceps y triceps
- B= Espalda, hombro y piernas
En este sentido verás que repetimos el músculo dos veces por semana, y tenemos el miércoles como dÃa de descanso. El fin de semana también podemos utilizarlo para descansar. De hecho, el descanso es también un dÃa de entrenamiento (otra frase para entrar en meditación). Desncansar nuestros músculos representa el ciclo natural de la musculación, permite su recuperación y prepararnos para otra dura sesión de entreno. Asà pues, si deseas hacer cardio es un dÃa más que perfecto los fines de semana. Jugar un partido de fútbol, senderismo, natación, ir a corrrer en grupo y, en definitiva, cualquier actividad que de verdad te llene y quieras compartirla con los que más quieres.
Pero aquà no termina todo. Te hemos dado unas simples letras, necesitamos saber las series y repeticiones. ¿Cómo lo hacemos?
Pues muy sencillo. Trabajaremos en sesiones largas, en torno a 12-15 repeticiones, según vayas a tener un objetivo de ganar masa muscular o resistencia, respectivamente. Siempre con unos descansos que rondarán entre 1 y 2 minutos y, también cerca de 3-4 series, según te vayas encontrando. Los ejercicios a trabajar deberán ser por músculo grande, y encontrarás máquinas especÃficas de estos que probablemente hayas trabajado previamente.
Ahora sÃ: a entrenar
Bien, después de este tiempo llega el momento de entrenar. Han pasado 4 semanas y vuelves a encontrar todo en su sitio. Aquel brazo fofo ahora empieza a estar más fuerte, aquella barriga ahora es acero puro, y los 2 minutos que aguantabas corriendo son media hora. Todo eso son un mes de entrenamiento. No está mal, ¿no? Creerás que has avanzado mucho, pero ni mucho menos. Ahora comienza la hora de la verdad, comienza el entrenamiento.
Nos miraremos en frente de un espejo y observamos nuestro cuerpo. ¿Qué es lo que queremos? ¿Ganar músculo? Seamos sensatos, ¿qué falla? ¡Exacto! Esa parte que falla debe ser nuestra prioridad, aquella otra súper desarrollada es un trámite, el verdadero entreno debe estar en nuestros puntos flacos. Nuestras sesiones de entrenamiento se deben de volver más intensivas, aprovechar cada momento y cada minuto de nuestro entrenamiento. No hay ni un sólo instante que no deba estar cronometrado. Cada minuto de descanso, cada minuto de esfuerzo, cada serie, cada repetición, todo debe formar parte de una rutina completamente desarrollada para volver a entrenar.
El entrenamiento ya lo conocemos, si lo hemos dejado es porque previamente habÃamos entrenado. Y si hemos entrenado ya nos conocemos. Ya no somos aquel novato que pisa una pista de entrenamiento por primera vez en su vida. Somos una persona que conoce nuestro cuerpo y sus lÃmites: planifica tu entrenamiento en función a ello. Si a eso, le añadimos las ganas, trabajo hecho: has vuelto a entrenar.